Este documento debe contener datos básicos de las partes que realizan la transacción como: nombres y documentos de identidad de los compradores y vendedores, identificación del inmueble, nomenclatura, matrícula inmobiliaria, cédula catastral y linderos.
Así mismo, se pueden incluir otras cláusulas como de propiedad horizontal (si la propiedad está sometida a este régimen), de saneamientos (donde se aclare que el bien esta libre de embargos o hipotecas), de arras (se estipula si durante el trámite del negocio se efectúo la entrega de arras) y de servicios públicos.
Además, debe contener un aparte donde se aclare la forma y método de pago de la transacción y, las fechas y el lugar donde se firmará la escritura.